El Último Paseo de Federico García Lorca

 A media mañana del 18 de agosto de 1936 un rumor comenzó a extenderse por las calles de Granada. Esa madrugada habían fusilado a Federico García Lorca en el camino de Víznar a Alfacar. Uno de los que lo iban extendiendo era Juan Luis Trescastro Medina; aquel hombre, muy afecto a los sublevados, se jactaba de haber participado del pelotón que asesinó al poeta. Decía, ufano y orgulloso, que había estado en Alfacar fusilando rojos. “Vengo de darle dos tiros a García Lorca en el culo, por maricón”, dijo en bar Jandilla (El Independiente de Granada).

82 años después, los restos del poeta, del maestro Dióscoro Galindo y de los banderilleros Joaquín Arcollas y Francisco Galadí siguen sin ser localizados.

La Colonia y el barranco de Víznar y Alfacar, forman parte de la cartografía del terror fascista en Granada –más de 2.000 víctimas fueron asesinadas por ese camino de la muerte– , pero a pesar de ello ni un sólo cartel informa a los visitantes de los terribles sucesos que allí tuvieron lugar.

El 16 de Agosto daremos ese último paseo con compañeros y compañeras del colectivo memorialista para seguir reclamando la búsqueda de los restos del poeta y de todas las víctimas del franquismo y su señalización como lugares de Memoria histórica y democrática.

Nos sumamos también a la iniciativa de más de 200 intelectuales que han pedido el Premio Nobel de Literatura, a título póstumo, para Federico García Lorca. Entendemos que sería un reconocimiento para todas las víctimas del franquismo que, como el poeta, siguen desaparecidas en fosas y cunetas.

Nadie comprendía el perfume 
de la oscura magnolia de tu vientre. 
Nadie sabía que martirizabas 
un colibrí de amor entre los dientes. 

Mil caballitos persas se dormían 
en la plaza con luna de tu frente, 
mientras que yo enlazaba cuatro noches 
tu cintura, enemiga de la nieve.

[Gacela del amor imprevisto. Diván del Tamarit (1931-1934)]

 

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